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Síntomas y diagnóstico de una hernia de pantorrilla, qué hacer y cómo tratar.

Síntomas y diagnóstico de una hernia de pantorrilla, qué hacer y cómo tratar.



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Las mascotas no solo son susceptibles a lesiones y enfermedades infecciosas. Pueden experimentar lesiones asociadas a diversas patologías, incluidas las congénitas. Uno de los problemas más comunes son las hernias de la pantorrilla, que pueden causar complicaciones peligrosas en el caso de un tratamiento inadecuado o ningún tratamiento. No pertenecen a las infecciones, por lo que no amenazan a todo el rebaño, pero se puede matar al ternero.

Que es esta patologia

Una hernia es una protuberancia de órganos internos, con mayor frecuencia los intestinos, a través de una abertura formada en los tejidos conectivos. Si el problema no se resuelve de manera oportuna, la hernia puede comenzar a aumentar de tamaño debido a la extensión adicional de las asas de los intestinos y órganos hacia afuera.

Esto puede provocar estrangulamiento, trastornos circulatorios y la formación de obstrucción intestinal. Tales condiciones no solo causan dolor e incomodidad severos al animal, sino que en un estado descuidado pueden causar la muerte de animales jóvenes.

Causas de la aparición de la enfermedad.

La hernia puede ser de los siguientes tipos:

  1. Congénito. Surge de una tendencia hereditaria a la debilidad muscular y baja elasticidad de los tejidos. Además, el motivo de la aparición de este tipo de hernia es la expansión del anillo umbilical.
  2. Adquirido. Esta patología se desarrolla debido a un trauma, por ejemplo, un golpe en el abdomen, una lesión grave por una caída y también debido a la entrada de patógenos en una herida abierta formada durante el corte del cordón umbilical.

Si la pared abdominal es débil, la protuberancia de órganos y partes del intestino continuará debido a la presión interna, por lo tanto, es absolutamente imposible ignorar tal patología.

Los síntomas de la enfermedad.

En las etapas iniciales del desarrollo de la enfermedad, sus signos pueden no ser llamativos, ya que en este momento el animal todavía se siente bien y no sufre de dolor. Pero la hernia en los terneros puede ser visible a simple vista, por lo que los veterinarios y los propietarios deben examinar cuidadosamente a la descendencia inmediatamente después del nacimiento y luego con regularidad durante las primeras semanas y meses de vida del animal.

Opinión experta

Zarechny Maxim Valerievich

Agrónomo con 12 años de experiencia. Nuestro mejor experto en cabañas de verano.

Una hernia en animales jóvenes se define como una protuberancia pineal en el ombligo, blanda, bastante móvil, no siempre dolorosa.

En las etapas iniciales, se puede ajustar presionando ligeramente los dedos, pero con el menor esfuerzo o movimiento de la pantorrilla, la hernia vuelve a salir. Si el problema está en una etapa avanzada, parte del intestino y, a veces, otros órganos ingresan a la abertura umbilical. Esto conduce a los siguientes síntomas:

  1. Dolor, especialmente al mover o tocar la zona afectada.
  2. Ligero aumento de temperatura.
  3. Pérdida de apetito.
  4. Trastornos de la función excretora.
  5. Ansiedad, inquietud o letargo en la pantorrilla.

Es imposible ignorar tales signos, porque en cualquier momento se puede infringir la hernia y esto representa una amenaza inmediata para la vida.

Medidas de diagnstico

El diagnóstico se realiza visualmente y por palpación, el diagnóstico se confirma por la presencia de signos característicos. En el examen, el veterinario detecta una protuberancia específica en la zona del ombligo que puede ser móvil y dolorosa. La presencia de una hernia se confirma por un aumento de la temperatura en varios grados, disminución del apetito y las heces y cambios en el comportamiento del animal.

Cómo tratar adecuadamente una hernia umbilical en terneros.

Si la hernia es pequeña (hasta 30 milímetros de diámetro), no pone en peligro la vida. El animal debe ser monitoreado. La mayoría de las veces, no tiene que hacer nada, ya que durante el año de vida del joven, la hernia puede desaparecer por sí sola debido al fortalecimiento del corsé muscular y al cierre de la abertura umbilical.

En todos los demás casos, será necesario un tratamiento obligatorio, que se realiza de diversas formas.

Tratamiento conservador

En el caso de que se detecte una hernia en los terneros de manera oportuna, cuando aún es insignificante, no hay infracción, inflamación y adherencias, se puede ayudar a los bebés con el reposicionamiento.

Para ello, el veterinario masajea suavemente la zona de la hernia, estimulando la relajación del anillo muscular. Luego, delicadamente, sin esfuerzo innecesario, coloca las telas sueltas en el agujero. Para evitar una protuberancia repetida hacia afuera, el lugar de la hernia se sella con un yeso denso, además se fija con un vendaje especial. Para que este tratamiento se desarrolle sin complicaciones y brinde alivio, el ternero necesita estar en reposo durante aproximadamente una semana.

En el futuro, el animal herido debe protegerse del esfuerzo físico, golpes y lesiones.

Intervención quirúrgica

Si una hernia en una pantorrilla está inflamada, hay supuración, un asa de intestino u otros tejidos han ingresado al orificio, hay una infracción, adherencias que amenazan con necrosis, se requerirá una intervención quirúrgica urgente.

La operación la realiza un veterinario bajo anestesia local. La zona del ombligo se limpia de pelo, se desinfecta y se anestesia. Se hace una incisión abdominal a 20 milímetros del borde de la hernia. Se retira la bolsa resultante, si es necesario, se limpian los tejidos inflamados, se colocan con cuidado los órganos que sobresalen hacia afuera y se sutura el orificio. Para evitar la recurrencia de la hernia en las pantorrillas, se aplican soportes de fijación en el sitio de la operación.

Período postoperatorio

Después de la intervención, se proporciona al animal un descanso, se cubre con paja limpia, se le da comida liviana y bien digerible y el acceso constante a agua potable limpia. Si es necesario, se inyectan antibióticos en la pantorrilla, así como analgésicos si es necesario. Al quinto o décimo día después de la operación, se retiran los puntos, pero se continúa monitoreando el estado de la pantorrilla. Si su temperatura aumenta, aparece secreción o pus, las costuras divergen, es necesario tomar medidas urgentes y llamar a un veterinario, ya que son posibles complicaciones peligrosas.

Consecuencias de no ser tratado

La hernia umbilical en las pantorrillas es una patología potencialmente mortal que requiere una atención cuidadosa, especialmente si se infringe. Tratar de hacer frente a esta condición por su cuenta es extremadamente peligroso, ya que se pueden formar adherencias cuando se infringe. Si intenta enderezar el intestino con fuerza, puede provocar la ruptura y el derrame de contenido en la cavidad abdominal. Esto amenaza con una consecuencia extremadamente grave: el desarrollo de peritonitis, en la que existe un alto riesgo de perder una pantorrilla.

No tratar las hernias en las pantorrillas de manera oportuna puede causar las siguientes complicaciones:

  1. Infracción, que conduce al desarrollo de necrosis y ruptura de tejidos.
  2. Formación de adherencias, excluyendo la posibilidad de reposicionar la hernia en la pantorrilla sin cirugía.
  3. Proceso inflamatorio (flemón) del saco herniario. Puede extenderse a la pared abdominal y pasar a la parte afectada de los órganos, acompañada de un aumento de temperatura y un fuerte deterioro del bienestar general del animal. La afección amenaza con la rápida propagación de la infección, el daño a los órganos vitales, la intoxicación general y el desarrollo de sepsis (envenenamiento de la sangre).

Es imposible suponer que cualquier hernia en las pantorrillas desaparecerá por sí sola. Si se detecta, el animal debe estar bajo la supervisión de un veterinario.

Profilaxis

Si la formación de una hernia umbilical en la descendencia está asociada con la herencia, es imposible prevenirla, pero existe la posibilidad de enfrentarla en las primeras etapas. En otras situaciones, es posible proteger al animal de la formación de un saco herniario manteniendo al ternero en condiciones cómodas, evitando lesiones, golpes o caídas.

Los científicos de los Estados Unidos creen que una infección que ingresa a la herida umbilical es un factor de riesgo, por lo que el tratamiento frecuente con los antisépticos disponibles, por ejemplo, tintura de yodo, puede servir como método de prevención. Esto ayudará a acelerar la curación y reducirá su riesgo.

Además, un método preventivo es el uso de pinzas plásticas, que evitan la expansión del anillo umbilical y la formación de hernias en las pantorrillas.

Esta afección se encuentra a menudo en recién nacidos y bebés, pero necesita un enfoque competente para evitar consecuencias dolorosas y riesgosas. Si no presta atención a la presencia de una hernia, esto provocará el desarrollo gradual de la hernia y la inflamación, lo que puede provocar una complicación repentina y la muerte de un animal joven.


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